Un empresario de alto vuelo

El CEO de TAG ocupó el máximo puesto a los 22 años


Jonathan Layton, piloto aviador

y gerente general de TAG.

En 1961 nació Transportes Aéreos de Guatemala (TAG). Una empresa familiar pionera en la aviación civil, fundada por José Antonio González Aparicio, piloto aviador y empresario guatemalteco que se estableció a pesar del monopolio de la entonces compañía estatal Aviateca. Un avión comercial DC­3 para pasajeros conformó su primera flota, con la que se certificó como operador aéreo bajo las regulaciones de Aviación Civil.

González fue el fundador de la Asociación de Líneas Aéreas y de la Gremial de Líneas Aéreas de Carga, en la Cámara de Industria. En la segunda generación al mando de la compañía, hubo cambios considerables porque era preciso mejorar los resultados. Es Beatriz González Mastahinich, la hija del fundador, quien se hace cargo de la empresa de una manera excepcional, en la que dio a conocer su garra emprendedora.

Su gestión abrió más cielos para TAG, compañía aérea que aumentó la flota, los destinos y las certificaciones. Con el cambio de imagen llegaron también diferentes procesos, cumplimientos, rutas y proyectos, todo dirigido por una mujer audaz. Por ello, los colaboradores y clientes asumieron con pesar el luto, ante la fatal noticia del fallecimiento trágico de esta joven empresaria. Para entonces, Jonathan Layton, su hijo y el actual CEO de los transportes aéreos, se vio atado a una colosal responsabilidad a los 22 años.

Su herencia irrenunciable era la dirección de la compañía y sus herramientas para dirigirla se resumían, según sus propias palabras, en los ejemplos que tuvo de lo que era garra, trabajo, empeño, dedicación y objetivo en ventas, sumado a sus conocimientos como piloto aviador y a la experiencia que había adquirido al colaborar estrechamente con doña Beatriz.

Por fortuna, Layton había comenzado de cero; es decir, desde empujar los aviones. “La mejor escuela que pude tener fue comenzar desde abajo”, recalca. Así comenzó el tercer piloto del negocio, para lo que tuvo que abandonar su sueño de ser futbolista profesional, después de haber jugado dos temporadas con el equipo nacional Comunicaciones y después de haber pisado, en varias ocasiones, la gramilla de las ligas mayores, a los 14 años.

Aparte de ocupar la silla gerencial como única opción, el emprendedor debió superar la pérdida de su ser más querido. “Es duro quedarse física y emocionalmente sin apoyo. Me quedé solo, sin casa. Y con muchas deudas, colaboradores y problemas. Tenía un sentimiento de soledad y de dolor por haber perdido a mi madre-padre, a mi jefa, a mi amiga, a mi líder. Pero ella había dejado establecidas las metas y mi deber fue cumplir con lo que me encargó”, cuenta Layton.

Tercera generación emprendedora

Así, el esfuerzo que doña Beatriz había plasmado en el negocio fue perpetuado mediante su hijo, quien en este tercer capítulo de la historia de TAG no sólo se coloca al frente sino que engrandece la operación. “Lo primero que hice fue confiar en Dios e impregnar en el trabajo principios y valores, algo que se ha perdido y que es necesario para sobrepasar los obstáculos. Luego, analicé las metas. Lo demás fue luchar y trabajar duro”, asiente el empresario que se dedicó de lleno a la aviación. Cuando se le preguntó sobre su profesión, sin pensarlo respondió: soy piloto aviador, mecánico y despachador.

Casi una década ha transcurrido de ese acontecimiento, lo incalculable son los logros que el joven ha alcanzado. A sus 31 años dirige una compañía pujante con 120 colaboradores, que ha crecido a raíz de las necesidades y demandas de los clientes. Hoy, la flota suma 5 aviones bimotor turbohélice brasileños Embraer 110, para 19 pasajeros; 3 aviones de fabricación sueca Sabb Aircraft, con espacio para 34 pasajeros; un King Air 300, de origen estadounidense con capacidad para 10 pasajeros y 2 Piper Seneca II, para el transporte privado de 6 personas.

Cuenta también con 3 aeronaves Jet Ranger y 4 helicópteros estadounidenses Bell 206 Long Ranger, para 4 pasajeros, utilizados para evacuaciones médicas (ambulancia las 24 horas del día, los 365 días del año), carga nacional e internacional, fumigación y para el combate de incendios. Por último, su lista incluye 2 franceses Ecureuil AS350 B3 con tecnología de punta, de alto desempeño y capacidad para 5 pasajeros.

La flota es una muestra de la diversificación. “Prestamos servicios de boletaje para vuelos diarios a Guatemala, Flores Petén, Belice y Tegucigalpa ­Honduras; vendemos charter, un servicio exclusivo cuando las compañías compran los espacios completos; contamos con compraventa y renta de aeronaves; poseemos permisos de operación en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, México, Belice y Panamá; servimos a la agricultura con fumigación en montañas, plantaciones de hule, macadamia, algodón y otros productos, y ofrecemos tours de altura”, enumera para GERENCIA.

A través de operadores estratégicos regionales, como Alianza Maya, Tropic Air y CM Airlines, TAG vuela hacia las conexiones en el corredor maya. Una de las ventajas de viajar con ellos es la flexibilidad al operar localmente, ya que cuentan con un hangar y una sala de espera propios, aislados del aeropuerto, lo que beneficia los horarios a conveniencia y necesidades del cliente; abordajes más cómodos, con menos tiempo de espera y, de alguna forma, favorecen los cambios de fecha y costos, que no solamente bajan durante una promoción sino en temporadas completas.

La flota y rutas comprueban la diversificación de TAG en los últimos años.

Así es como Jonathan Layton le brinda un aporte a la actividad turística del país, aunque reconoce que podrían hacer mucho más si contarán con el apoyo continuo del gobierno. “Cada presidente traza su plan de turismo, pero muchas veces no se concreta”, advierte y agrega que, “el turismo es un retorno inmediato para cualquier economía. Hay oportunidad desde la emisión del boleto, el combustible, los impuestos aéreos, el chiclero que vende en el aeropuerto, el bus, los hoteles hasta una larga lista”. Sin embargo, se muestra poco optimista cuando recuerda los altos impuestos que pagan los turistas y la inseguridad en la que vive Guatemala.

Layton hace una relación de números que de ser reales impactarían de forma positiva en el país. “Cancún cuenta con 13 millones de turistas. Entonces, si nosotros promoviéramos a Guatemala como a Europa podríamos contar, al menos, con un millón de ellos. Y esa cantidad es precisamente lo que Guatemala recibe en un año. Imagínese lo que podríamos obtener con menos del 10% que viniera del país vecino”, opina.

TAG presta servicios
de boletaje,
charters,
vuelos privados
y fumigación
para varios destinos

Por lo pronto, uno de los objetivos de Layton en TAG es seguir cumpliendo con los requisitos, las inspecciones onerosas y los permisos, como si las condiciones del aeropuerto en servicio e infraestructura fueran óptimas, y como si ellos fueran una línea aérea de las que viajan por el mundo. Pero, lo trascendental para él es seguir piloteando sobre la ruta del progreso, objetivo que le dio a la empresa la certificación ISO­9001­2008.

Ileana López
Directora
Revista GERENCIA
gileana@agg.org.gt

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