Nuevos conceptos para la movilidad

Innovación en vehículos de una y dos plazas

La industria automotriz apuesta
por los vehículos eléctricos.

 

La industria del automóvil ha estado en constante progreso y deja ver a todas luces destellos de innovación tanto en diseño como en lujo, confort, funcionamiento y numerosas prestaciones que han sabido hacer buen uso de la tecnología.

En nuestros días, han hecho su aparición los carros concepto que apuestan por la movilidad eléctrica, entre ellos los monoplaza Twizy, Smart INSECT, Komusu y Bubble, que aunque no todos cuentan con el aval para el banderazo de salida, impresionan desde su debut en las ferias orientales y europeas.

Toyota ha anunciado un par de modelos eléctricos en la categoría de concepto y súper livianos. El monoplaza Komusu, que pretenden fabricar a gran escala por poseer un precio accesible. Esto se debe a que muchas de sus partes son importadas de países en donde la manufactura es de menor costo, según Oita Press International. Este auto ecológico puede recorrer con una batería de carga completa hasta 50 km, a una velocidad máxima de 60 km/hora.

Un prototipo más de la japonesa automotriz es Smart INSECT, nombre que no refi ere a un bicho sino a las siglas Information Network Social Electricity City Transporter. Esta pequeña máquina funciona mediante una tecnología que reconoce rostros y gestos. La cámara es capaz de identifi car a su dueño, de quien recibe instrucciones.

Los motores eléctricos no generan dióxido
de carbono como sucede con el combustible.
De allí el esfuerzo de algunas petroleras por
vender combustibles que despiden menos
contaminantes al quemarse. El diésel
ahora posee menos contenido de azufre.

Sus puertas se abaten como las alas de un pájaro al escuchar la orden de su conductor, quien puede disponer de mandos para controlarlo a distancia. El carro descarga información básica sobre los hábitos al momento de la conducción, música, temperatura, ajuste de espejos, entre otras funciones que se realizan desde la nube en forma automática. Funciona por medio de electricidad y su autonomía es de 50 kilómetros, con un desarrollo de 60 km por hora.

Twizy, del grupo francés Renault en alianza con la japonesa Nissan, se fabrica en Valladolid. Es el híbrido entre un minicarro y una moto que puede transportar hasta dos ocupantes (uno detrás del otro), ideal para la movilidad urbana. Mide 2,34 metros de largo, 33 cm menos que el Smart, y su ancho es de 1,30 con todo y retrovisores. Cabe resaltar que el vehículo no posee puertas y su baúl se limita a dos guanteras y un espacio de 31 litros en el respaldo posterior.

Su velocidad máxima es de 45 u 80 km por hora, según el modelo. Su batería se recarga en 3 horas y media, en un enchufe normal de 220 voltios. Cuenta con una bolsa de aire, dos cinturones convencionales y uno adicional para sujetar el hombro derecho. Pesa 450 kilogramos, no posee calefacción, ni puede llevar cristales. Su precio promedio es de US$7,500.

Otras opciones de monoplaza eléctrico son el pequeño Audi Urban o el Bubble, la apuesta de la alemana Volskwagen. No se puede dejar de mencionar a los Segway, de Hyundai, los carros en forma de huevo que, según sus creadores, allanaron el camino de los vehículos de transporte personal, los que por el momento sólo han sido anunciados en las ferias de tecnología. Todos con la promesa de no generar dióxido de carbono debido a sus motores eléctricos.

Por su tamaño, estos vehículos son de uso limitado, algunos fabricantes mencionan: recorrer distancias cortas, ir a traer el pan o para que el vigilante circule entre los parqueos, ya que no son adecuados para los viajes en autopista, porque además son un poco lentos.

De venta en Guatemala

En la gama de livianos, el mercado guatemalteco cuenta con el Smart For Two, aunque se comercializa sólo en reventa (rodados), a un precio que ronda los US$11,000. Éste es el más compacto de los compactos, fabricado por la alemana Mercedes-Benz.

Es de diseño vanguardista, ahorrativo y versátil, sobre todo cuando se trata de maniobrarlos en el tránsito. Mediante un motor impulsado por 3 cilindros, el Smart desarrolla una velocidad máxima de 145 kilómetros por hora. Utiliza gasolina como combustible, es de bajo consumo y pesa 825 kilogramos. Es silencioso y potente.

El Smart ha demostrado que la grandeza nada tiene que ver con las dimensiones, que más bien son una ventaja para que movilizarse en la ciudad a las horas de tránsito o conseguir un espacio para parqueo no vuelvan a ser problemas mayores.

Ileana López Ávila
Directora
Revista GERENCIA
gileana@agg,org.g

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