“La única vida que tenemos, vale la pena vivirla con ganas»

Dice una joven que desde que comenzo a estudiar no ha parado

Gloria Álvarez, directora de proyectos
del Movimiento Cívico Nacional.

Desde niña creció en un ambiente multicultural. Hija de padre cubano y madre sololateca-húngara, Gloria Álvarez aprendió que el mundo es muy grande, que las personas son diferentes y que eso implica muchos puntos de vista. De esta forma, no le fue difícil asimilar que su tía paterna fuera militante de la revolución cubana, y que su abuelo materno saliera de Hungría cuando entró la Unión Soviética, temas que con el tiempo estudiaría a profundidad, en las licenciaturas de Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas que estudió paralelamente, cuando trabajaba como locutora en una radio nacional.

De las características de Gloria destaca su carácter extrovertido y la dedicación que ha impregnado al estudio, pues no solo alcanzó las carreras de par en par en tiempo récord, sino que se graduó Cum Laude. A los 25 años ya contaba con dos licenciaturas y una maestría. Cuando habla de los estudios recuerda las palabras de su padre, quien le decía, al apuntar hacia el cerebro, que es allí en dónde radica la riqueza más importante de una persona. “Te pueden quitar tu casa, tu carro, tu celular. Pero esto (al referirse a la cuna del conocimiento), nadie te lo puede robar”, recalca la joven entusiasta. Eso sí, comenta que tener el conocimiento y no compartirlo, tampoco sirve, porque cuando se comparte es cuando crece.

Identifica como el secreto de su éxito académico haber estudiado lo que realmente la apasiona, puesto que no considera haber sido tan buena si se hubiera decidido por medicina o ingeniería. De hecho, sus clases favoritas fueron pensamiento crítico, filosofía e historia de los países. Eso la llevó a analizar que los problemas que nos aquejan son similares y universales, y por lo tanto las soluciones también pueden ser universales para diversas culturas, precisamente fue lo que en Guatemala comenzó a profesar.

Gloria aprendió a valorar su libertad desde la universidad, y al mismo tiempo a valorar la libertad de los demás. “Las divisiones sexuales, religiosas y políticas son innecesarias”, afirma. Al concluir sus estudios, la joven viajó hacia Estados Unidos mediante una beca, en Georgetown University cursó economía política, y consiguió una pasantía en un instituto de pensamiento político, en donde fortaleció su visión multicultural al compartir una sala con otros 20 pasantes de una variedad de países. Su inquietud la condujo a conseguir una nueva oportunidad de estudios en Bélgica, una maestría en Desarrollo Internacional en donde enfrentó retos importantes, el primero haber estudiado en una universidad, más económica, pero socialista. Cuenta que allí se graduó Rafael Correa, el actual presidente del Ecuador. De sus anécdotas, recuerda uno de tantos debates sobre el estado paternalista. Cuando veían unos vídeos de indígenas guatemaltecos de los años 70, levantó la mano y les preguntó a sus docentes si estaban conscientes de que en nuestro país hay más teléfonos celulares que personas, e insistió en que, ¿quiénes eran ellos para decirle a las personas que no tienen derecho a pagar un calentador en su casa, una lavadora o un celular?

Con esa personalidad enérgica y marcados pensamientos liberales, Gloria Álvarez ha impactado en su trabajo, antes como gerente de relaciones públicas de una compañía telefónica y ahora como directora de proyectos del Movimiento Cívico Nacional, y también en la radio Mega, de RCN, cabina desde donde dirige un programa que en lugar de chismes de farándula, sirve de plataforma para la divulgación de becas, de cursos de inglés en línea o de información instructiva, que enseña a las personas a ser autodidactas y les abre los ojos a nuevas y más amplias oportunidades.

Gloria cuenta con un fan page en Facebook, afición que comenzó con un trabajo como community manager de un banco, y que al comienzo contó con 100 likes y hoy en día recibe hasta 25 mil, lo que la mantienen cerca de muchas personas a quienes esperamos contagie con su entusiasmo.

Ileana López
Directora
Revista GERENCIA
gileana@agg.org.gt

También podría gustarte